lunes, 25 de diciembre de 2006

...pero siempre tan lejos....

....una de las canciones mas hermosas q conozco....lejos

Lo más lindo del mar
es cuando por completo
lo moja la hermosura
de tu pelo.
Lo gracioso del sole
s cuando no ve nada,
le encandila los ojos
la luz de tu mirada.
Lo lindo de la noche y las estrellas
es que tu rostro habita en todas ellas,
lo lindo de mi vida es el saber
que la gobierna tu ser.
Lo lindo de tocarte es que me mata,
no me das tiempo ni de entrar en coma,
lo más lindo del viento es cuando intenta
ir de la mano junto con tu aroma.
Pero eres para mí como la luna,
que podría contemplarte hasta ser viejo,
radiante y más hermosa que ninguna
pero siempre tan lejos.


Las pastillas del abuelo

solo me qda el consuelo de saberme muy tranquilo, yo ya se que la peleé

...me harto de tener q poner los enter en las canciones ¬¬......

Nunca vio la luz
no sintió el calor
no sufrió el dolor
no vivió el morir
muy grande la cruz
muy chico el honor
enana actitud
de vivir mejor.
Si encontrás algo más fino
que el filo de tu silencio
sólo entonces te amaré.
Rebuscada tu respuesta
tanto como tu cabeza
tenía que ser mujer.
Yo sólo quería unos mimos
un suspiro de tu ombligo
una sopa con sabor.
Eras un rompecabezas
disfrazado de princesa
eras puro rocanrol.
De este amor que
nunca vio la luz...
Ya había encallado mi barco
En medio de tu pollera
Nunca fui buen capitán.
Aunque a veces digo basta
en las noches de subasta
me la juego hasta ganar.
Como toda señorita
eras bien histeriquita
eras una ola en el mar.
Siempre cinco para el peso
siempre abrazo, nunca un beso,
y ahora ni torta ni pan.
Ni este amor que
nunca vio la luz...
sólo me quedan recuerdos
de ese sueño momentáneo
viejos tiempos de adicción.
A planteos poco cuerdos
al placer del desengaño
a la dulce confusión.
Sólo me queda el consuelo
de saberme muy tranquilo
yo ya sé que la peleé.
Me pensaba que era el ciego
me pensaba que era el pueblo
que era el tuerto y que era el rey.
de este amor que
nunca vio la luz...
nunca vio la luz...


Las pastillas del abuelo -adiccion reciente, acrecentada por el MP3-

..porque ni tú misma puedes mandar en tu corazon...

Yo sé que fieros y hambrientos
dos ojos en ti clavados
siguiendo van tus cuidados
miradas y movimientos.
Por más que sigan atentos
los giros de tu pasión
podrá ser que la ocasión
sin aprovechar se quede.
Pues vigilarte no pueden
las telas del corazón.
Yo sé que el labio de un hombre
por tu amor capaz de todo
recoge a montones lodo
para volcarlo en mi nombre.
Me callo sin que me asombre
la bajeza de su acción
de su vil difamación,
si queda rastro, que quede.
Yo sé que manchar no puede
mi nombre en tu corazón.
De ojos, mano y labio impío,
apostados en acecho
para robarte del pecho
tu corazón todo mío.
Lucharán en el vacío
sin lograr su pretensión
hasta que de mi pasión
liberada por Dios quedes
Porque ni tú misma puedes
mandar en tu corazón.

Pedro B. Palacios -si, la canta las pastillas-

Que algo tan lindo me haga mal es una pena

Una vez más siento la necesidad
De respirarte en los ambientes más oscuros
De desafiar las leyes de la gravedad
Falsa alegría cambiada por tu cianuro.
Necesidad de unirme al ghetto
De los que apelan a besarte
En escondites bien secretos
Con la locura como estandarte.
No te permito que me saques todo el hambre
Que me acostumbres a atar todo con alambre
Me das mil canciones de buena madera.
Cualquier estación para mi es primavera con vos
Pero cuando te vas...
Me dejás con la más dulce pena matándome adentro
Y un otoño vacío en el centro que sólo se llena
Con un poco más
De tu esencia en las venas.
Me pongo goma, me pongo parlanchín
Voy rebotando de Argentina hasta Japón
Me cuelgo con historias que no tienen fin
Y me preocupo por problemas sin solución.
Voy escuchando Dancing Mood
La sonrisa de oreja a oreja
Es un problema de actitud
Y ahora los dejo pensando con esta moraleja.
Ponete bien si no hay quien salte y no hay un cobre
Que de esta miel mejor que falte y no que sobre
Te da mil canciones de buena madera.
Cualquier estación para mi es primavera con vos
Pero cuando te vas...
Me dejás con la más dulce pena matándome adentro
Y un otoño vacío en el centro que sólo se llena
Con un poco más
De tu esencia en las venas.
Que algo tan lindo me haga mal es una pena
Me hace poner una de cal, veinte de arena
Me da mil canciones de buena madera.
Cualquier estación para mi es primavera con vos
Pero cuando te vas...
Me dejás...
Me dejás...



Las pastillas del abuelo

Y ya no esperaré, mas de la cuenta

perdon por el abandono....fue un mes fuerte en emociones.....

Me escapé del mundo yéndome al norte,
pero otro mundo esperaba allá.
Yo arrimé, siempre disparo a mansalva,
pero esa piel fue particular.
La hacés bien,
y aunque te hierva la sangre
te encadenas para no llamar.
¿Cómo hacés?
Conozco todos tus trucos,
pero aún así me das que pensar.
Te guardas el orgullo donde nadie
pueda dudar de que lo tenés.
Y así vas, sin perder el objetivo,
pidiendo dos cuando querés tres.
Ya estoy bien,
ya me ordené en mi desorden,
y aquellas voces no me hablan más.
Por favor, mentime y dame la espalda,
otra vez no quiero patinar.
Y me esperás, más de la cuenta
siendo siempre la que yo soñe.
Y firme yo,
me encierro en que es peor,
amar y envejecer.
¿Qué esperás?
Mostrame todas las cartas,
a cara de perro no sé jugar.
Me endulzás,
el ego siendo sincera,
dale un poco y te va a pedir más.
Lo sabés,
no hay arma más seductora,
que contestar siempre la verdad.
Siempre estás,
del otro lado.
Lo sabés,
no hay arma más seductora,
que contestar siempre la verdad.
Siempre estás,
del otro lado del muro
de los lamentos que me contás.
No sé hablar, sin decir malas palabras:
amantes, mentira, infidelidad.
Nunca más, te vendo gato por liebre,
por no ser cruel, pierdo honestidad.
No es el fin, el problema son los medios,
no es algo que pueda respetar.
No está mal,
que termine en las historias,
mientras haya historias que contar.
Y ya no esperarás,
más de la cuenta,
y siempre serás la que yo soñé.
Y yo seguiré pensando que es peor,
amar y envejecer.


Las pastillas del abuelo